Remedio social por medio de las artesLa organización sin fines de lucro lleva nueva años de desarrollo en América Latina, dedicada a brindar becas y respaldo cercano a estudiantes pobres que tienen talentos diversos.
Más que el desarrollo de grandes artistas, la entidad cultiva el arte de vivir; con herramientas tan antiguas y simples como la amabilidad, la honradez, la bondad, la generosidad, como instrumentos para embarcar mucha gente en el viaje de esa nueva sociedad que visualiza Danny, integrada por seres humanos que aspiran a la paz.
La idea comenzó en un foro internacional sobre las artes en el continente, en el que muchos países se comprometieron con muchas cosas, pero se lograron solo dos proyectos: el canal Tele Sur, que transmite noticias de toda América y Artes para la Paz.
Las becas a estudiantes de escasos recursos son un punto de partida para el desarrollo de seres humanos plenos, sensibles a su entorno social y capacitados para usar sus talentos en beneficio de otras personas.
Un ejemplo de ello es el joven Acir Batista, miembro de una familia campesina que participa en el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra en el estado de Paraná y que, gracias a la Cátedra Internacional de Artes Plásticas y Música, programa de Artes para la Paz, pudo estudiar en La Habana, Cuba.
La Editorial Makarios, fundada y presidida por Danny Rivera en el 1998, publicó el libro “De todo lo que no me sobra”, un catálogo autobiográfico con el que se presenta al mundo el pintor y escritor Acir Batista, cuya transformación define Danny con las siguientes palabras: “De estudiante pobre a un maravilloso individuo”.
Artes para la paz tiene también oficinas en la República Dominicana y, recientemente, en Caguas, ciudad que el cantante reconoce como un centro esencial para la cultura puertorriqueña. El comienzo de la entidad en Puerto Rico ha sido más trabajoso que en otros países de Latinoamérica, pero, a su vez, tiene mayor importancia porque los boricuas tenemos mayor necesidad de vincularnos con nuestros hermanos latinoamericanos. “Aquí nace una identidad y tenemos que conocernos primeramente para poder comprender a otros”, sentencia el cantautor.
Los objetivos de la Fundación incluyen la concertación de talentos de arquitectos, poetas, narradores, pintores, músicos, teatreros y toda persona interesada en una mejor convivencia social alrededor de las artes. “Las artes y los deportes son fundamentales para disminuir la violencia”, subraya Danny.
El viernes, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, desde las 7:00 de la noche se efectuará una noche de bohemia para recaudar fondos para la Fundación Artes para la Paz, en su local ubicado en la Calle Tapia de Caguas, cerquita del Paseo de las Artes.
Más allá de cantar (lo cual sigue haciendo con pasión), en esta etapa de su vida, marcada por sus incontables vivencias a lo largo de extensos viajes, diálogos y lecturas, las metas de Danny están centradas en la creación de centros para el desarrollo de nuevos seres humanos, convencido de que llegó la hora de pasar el batón. Artes para la Paz es el principio de la Universidad Iberoamericana de las Artes, un sueño donde toda América se encuentre en el amor de hermanos.
He aquí una invitación a la que vale la pena responder.