Amigos míos:El asombro se traduce en indignación cuando alcaldes como “Chemo” Soto en Canóvanas y Arlequín en Guayanilla, uno PNP y otro PPD, añaden sal a la herida queriéndonos coger de zánganos con el cuento el primero, de que se lo aumentó para llamar la atención y protestar por la falta de fiscalización al gobierno, y el segundo, de que lo hacía para retirarse y ahorrarle el sueldo al Municipio.
Lo que se queda en el tintero es la sumisión con la que los asambleístas municipales les aumentan el salario a sus alcaldes porque, con muy escasa excepción, asumen el triste rol de sellos de goma sumisamente plegados a la voluntad del alcalde.
Lo explica el hecho de que los miembros de la Asamblea Municipal son escogidos por el candidato a alcalde de cada partido como su compañero de papeleta, bajo el simple criterio de que juren lealtad a su persona; si Ud. no es amigo incondicional del candidato y afiliado puro de su partido, no sueñe con ser asambleísta.
Lo absurdo es que la Asamblea Municipal se supone que sea el cuerpo fiscalizador de la función administrativa del alcalde, de igual manera a como la Asamblea Legislativa fiscaliza a la Rama Ejecutiva del Gobierno; lo que significa que nuestros alcaldes andan por la libre mansamente fiscalizados por sus fieles amigos y leales correligionarios.
¿Cómo justifican los asambleístas municipales de mayoría aumentar el salario de un alcalde mientras al mismo tiempo aprueban reducir la jornada laboral o el despido de empleados municipales porque el municipio anda en déficit?
Si realmente hay voluntad política de reforma en las mentes de la mayoría parlamentaria de Cámara y Senado en este cuatrienio, por ahí hay tela por cortar. Sepárese el proceso nominador de los asambleístas del proceso nominador del alcalde a la hora de escogerlos en la primaria del partido y hágaseles conciencia a los candidatos de que son los representantes de sus comunidades y del interés público, por encima de las consideraciones de amistad con el candidato a alcalde y de la lealtad al partido.
Únicamente así se sirve al bien común del pueblo que se aspira gobernar y a la institución de la democracia, porque un alcalde fiscalizado adecuadamente será un mejor alcalde y, por consiguiente, un alcalde útil a su partido y a sus seguidores.
Eso dicta la lógica, ¿cierto?
INVITACIÓN — A sintonizar los sábados al mediodía el programa “El Fiscalizador”, de 12:00 M a 1:30 PM, por NOTIUNO630, en el que estaré dialogando con la radio audiencia sobre los eventos de la semana.
PREGUNTO — ¿Sabes quién es tu Asambleísta Municipal? ¿Sabes cómo localizarlo? ¿Te sientes representado en la Asamblea Municipal?