Dedícate a la Salud. EDIC

Dando en el Punto

altMORATORIA A LA MORATORIA

La Ley de Moratoria de Emergencia y Rehabilitación Financiera de Puerto Rico, que establece una especie de “posposición de pago” a los bonistas ante la falta de liquidez existente en las arcas gubernamentales, necesita una moratoria al fuego cruzado que dicha ley ha desatado entre el poder ejecutivo y el poder legislativo.

Como se recordará, luego de aprobarse esta ley el presidente del Senado, Eduardo Bhatia, afirmó que el gobierno central y el ejecutivo “han hecho un trabajo pésimo en cuanto a explicar el alcance del proyecto sobre la moratoria de la deuda pública y la reestructuración del Banco Gubernamental de Fomento.

Posterior a lo dicho por Bathia, Alejandro García Padilla tildó de desafortunadas y destempladas sus críticas, y señaló que él, como presidente del Senado, también tenía la responsabilidad de explicarle al país las acciones del gobierno.

Pero eso no es todo, durante la aprobación de la susodicha Ley de Moratoria el representante Rafael (Tatito) Hernández cedió su voto a favor a cambio del compromiso de García Padilla en favorecer unas enmiendas a dicha ley.

Dichas enmiendas previo a presentarse, según el gobernador, serían avaladas en Fortaleza. Hasta ahí todo en orden, pero al presentarse las enmiendas, según se alega, fueron alteradas de forma sustantiva y no fueron consultadas por el equipo asesor de gobernador según acordado. Con el agravante de que las mismas fueron aprobadas en la Cámara de Representantes con votos del PNP.

Ese nuevo escenario causó que García Padilla y Tatito Hernández intercambiaran fuertes acusaciones sobre falta de credibilidad en torno a supuestas promesas para aprobar enmiendas a la Ley de Moratoria. Estos después que el gobernador anticipara que vetaría el proyecto de enmiendas que fue aprobado en la Cámara de Representantes. Peor aún, García Padilla cuestionó la lealtad de  Hernández ya que las enmiendas presentadas favorecían los intereses de los bonistas y no los del pueblo de Puerto Rico.

Es bueno recalcar que la Ley de Moratoria al pago de la deuda publica surge ante la imposibilidad de cumplir con los pagos de $2,000 millones que se vencen el 1 de julio, de los cuales más de $700 millones son de obligaciones generales.

Es decir la moratoria que al momento es la única herramienta del pueblo de Puerto Rico para poder pagar la nómina y servicios esenciales, como la Policía, hospitales como los de Centro Médico y de los maestros, entre otro; está siendo amenazada por los trucos políticos del representante de mayoría Tatito Hernández.

Como sería fácil concluir entre el pago a los acreedores y los intereses del ciudadano puertorriqueño, una mente sensata estaría al lado de las necesidades del país. Por otro lado podríamos coincidir con el presidente del Senado sobre la pobre educación del tema al país, para que el ciudadano cierre fila con las actuaciones del gobierno en favor de sus propios intereses. Sobre la posición de representante Tatito Hernández de aliarse con el PNP para favorecer a los que han arrinconado al país, tal posición no tiene explicación desde la óptica de una administración de gobierno que sufre el embate de sus deudores.

En ese sentido la administración de García Padilla debería ejercer liderato para llamar a una moratoria a la discusión pública sobre la Ley de Moratoria de Emergencia y Rehabilitación Financiera de Puerto Rico. De esta manera tendría la oportunidad de que en algún momento el país pueda créerle al gobernador en aquellos temas sensitivos como es el asunto de la deuda pública. Para ello hace falta lo que durante el cuatrienio  García Padilla ha demostrado no tener, me refiero al mollero político que se necesita para liderar su conferencia legislativa.



Compartir en Medios Sociales
 

Regístrate para poder comentar.

Redes Sociales - Conéctate

FacebookTwitter
Banner

Nuestra Portada