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¿Puede la quiebra proteger a mis codeudores?

altEl co-deudor es la persona que, por su voluntad, se convierte en igual de responsable que tú en lo que respecta al pago de la deuda, aún cuando no sea el titular del colateral. La mejor forma para explicártelo es con un ejemplo muy común en Puerto Rico: el nene se graduó de la escuela superior y “necesita un carrito para ir a la universidad”.

Si el nene es menor de 21 años, muchas veces sus padres lo emancipan (lo convierten en mayor de edad para efectos de la ley) y luego van con él al concesionario de automóviles para adquirir la unidad. Si el nene tiene un empleo estable, en ocasiones la banca le extiende un préstamo para la compra de la unidad pero le exigirá la firma de un codeudor. Usualmente es alguno de sus padres, abuelos o tíos. Hasta ahora, todo va de maravilla...

Luego resulta que el nene, en vez de alternar su tiempo entre su trabajo, la universidad y su biblioteca, le dio con irse de janguin (bebelata) con los panas a cuanta fiesta lo invitaran. El janguin cada vez se tornaba más intenso hasta que una noche, nueve meses más tarde, el nene se convirtió en papá.

Como el nene pagaba bien su carrito, le comenzaron a llegar tarjetas de crédito pre-aprobadas las cuales el nene usó para el janguin y para comprarle cosas al bebé acabado de nacer. Todo iba bien hasta que un día le llegó una carta de una tal ASUME.

Él no entendía el porqué tenían que someterlo a ese proceso de fijarle una pensión, pues él de vez en cuando le llevaba pañales y leche a su hijo y entendía que con eso era suficiente para cumplir con su responsabilidad.

Fue a la ASUME sin abogado, convencido de que cuando le mostrara al técnico de la agencia lo que pagaba de carro y tarjetas de crédito, más el resto de sus gastos personales, le impondrían una pensión “bajita”.

Se equivocó. La pensión impuesta era similar a la cuantía que tenía que pagar por el préstamo de su auto, herramienta indispensable para ir a trabajar.  El nene-padre siguió endeudándose con sus tarjetas de crédito cuyo pago alternaba irregularmente con el pago de la pensión de su hijo.

Meses más tarde, le llegó una “MOCION POR DESACATO” mediante la cual se exigía el que se pusiera al día en su pensión, pues tenía un atraso de sobre dos mil dólares. Además del atraso en su pensión, tenia tres meses de atraso en el préstamo de su carro y los balances de sus tarjetas de crédito crecían como espuma de jabón de fregar por las altas tasas de intereses, recargos y penalidades.

Ante este cuadro, el nene estaba en peligro de terminar en la cárcel por desacato a su orden de pensión alimentaria; también de perder su auto mediante reposesión por falta de pago.

El nene llega a mi oficina junto con su padre, quien es su codeudor en el préstamo de su auto. Ante este cuadro: ¿qué puede hacer la ley de quiebras para proteger al nene de la cárcel, de perder su auto y a la vez proteger a su padre codeudor frente a los acreedores de su hijo? Luego de explorar todas las alternativas, el nene se acogió a la protección del Capítulo 13 del Código de Quiebras.

Esto le permitió obtener un plan de pago de cinco años para pagar los atrasos de su pensión alimentaria e impedirle al Tribunal encarcelarlo. La quiebra también le permitió re-estructurar su préstamo del auto para saldarlo en cinco años, en vez de los tres y medio que le quedaban. Toda vez que saldaría el auto dentro de la vida de la quiebra, también protegió el crédito de su padre como codeudor.

Ejemplos similares a este ocurren a diario en nuestra isla. Tú podrías caer en una situación de insolvencia la cual podrías superar, a la vez que proteges a tus co-deudores, acogiéndote al Capítulo 13 del Código de Quiebras. Para ello es vital el que recuerdes lo siguiente: 1. Debes radicar bajo el capítulo 13; 2. la deuda debe ser de consumo (no incurrida con el propósito de generar ganancias); 3. tu co-deudor tiene que ser una persona natural (no se extiende a personas jurídicas); 4 la protección se extiende durante la vida del plan de reorganización, por lo que debes saldar esa deuda garantizada con la firma de tu codeudor dentro del tiempo que dure tu plan (usualmente, cinco años).

Conclusión: Cuando caigas en una situación de insolvencia, no te dejes llevar por lo que te digan en la calle; asesórate con un profesional. Si eres un deudor de buena fe (que incurriste en deudas con la mejor intención de pagarlas) el Código de Quiebras puede proteger tanto a ti como a tus codeudores frente a tus acreedores, en la medida en que así tú lo propongas. No hay necesidad de que entregues tu vehículo o tu casa -y mucho menos de que caigas en la cárcel por atrasos en tu pensión alimentaria- sin antes explorar las soluciones legales disponibles para ti.

El autor es abogado y agente de alivio de deudas con oficinas en Caguas.  Sus reacciones son bienvenidas llamando al 787.286.9775 o escribiendo a: carlosalbertoruizquiebras@gmail.com.



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Comentarios  

 
0 #1 Daniel 23-04-2017 08:31
Saludos...Soy codeudor¿Puedo irme a la ley de quiebra por ingresos bajos?
 

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