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Un Thanksgiving sin muertes de tránsito

altEsta época no será la excepción. Como en otras ocasiones durante los pasados años, la Comisión para la Seguridad en el Tránsito va a emprender este feriado de Acción de Gracias una ofensiva de prevención, que incluye mensajes educativos y operativos policiacos dirigidos a evitar fatalidades y lesiones graves en nuestras carreteras ocasionadas por un conductor bajo los efectos del alcohol.

Esencialmente lo que vamos a estar haciendo es llamar la atención ciudadana sobre los graves riesgos y consecuencias legales de conducir borracho, por tratarse de una conducta negligente que tiene una alta probabilidad de provocar muertes de tránsito entre las miles de personas que se habrán de movilizar estos días en sus vehículos a diversos rincones de nuestra geografía. La condena por guiar borracho no es solo tuya, sino de tú familia también.

Sabemos que muchísimos compatriotas se hacen de la vista larga y tienen oídos sordos cuando de acatar la Ley de Tránsito se trata, pensando tal vez que nada les va a ocurrir y, menos aún, ser otra víctima fatal del asfalto. Nuestro mensaje disuasivo a estos conductores negligentes es muy claro: guiar borracho es un crimen, serás arrestado.

Las estadísticas nos dicen que en 2015 fallecieron 310 personas en choques de tránsito, de las cuales 86 que equivalen a un 28%, fueron atribuibles a las bebidas embriagantes. Otros datos revelan que el 59% de los conductores que muere en la vía pública arroja positivo a la prueba de alcohol, donde también en un 67% está presente el exceso de velocidad. En los últimos diez años más de 1,500 han sido víctimas inocentes de conductores ebrios.

Nuestra iniciativa de prevención no termina, sin embargo, con hacer simples advertencias ni con transmitir la mera preocupación de que cualquiera puede convertirse en otro número fatal del tránsito. Esto, porque además del arresto y consiguiente multa por guiar borracho, ocasionar alguna lesión corporal o daño permanente a una persona conlleva una pena fija de tres años en cárcel. Mientras, en caso de provocar la muerte a otro, es un delito grave que se pagará con 15 años en prisión. Asimismo, traería consecuencias económicas muy nefastas.

Con nuestra prédica no pretendemos ser alarmistas, ni poner a los conductores en camisas de fuerza, ni tampoco coartar su derecho al disfrute de Acción de Gracias con familiares y amigos. Pero, el asueto hay que tenerlo en paz, responsablemente y con moderación, cumpliéndose rigurosamente las normas del tránsito a la hora de conducir. No te conviertas en un criminal por no hacer a tiempo lo que había que hacer.

En resumidas cuentas, el alcohol sencillamente no mezcla con el guía porque impide las habilidades para hacer funcionar correctamente un vehículo de motor.

Es una combinación letal donde menos se lo esperan. Por eso, que sepan los que van a “mover el codo” en la carretera durante Thanksgiving que la Policía va a estar muy atenta para eliminar esa amenaza de la carretera y así evitar que se ponga en riesgo la vida de otros. No pases ese mal rato. No te conviene. Pasa la llave a un conductor designado si decides sucumbir a la tentación del alcohol.



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