Dedícate a la Salud. EDIC

Dando en el Punto

altLA UTOPÍA ESTADISTA

 Hace unos días coincido con un conocido estadista en un centro comercial. Luego del saludo de rigor el amigo me dice, “esto está malo”, a lo que le contesté; “si te refieres a lo político déjame decirte que nosotros los anticolonialistas estamos jubilosos ante el fallecimiento de la colonia. A reglón seguido el amigo me reposta, “pues con la llegada de Trump ustedes  tienen la independencia más cerca que nosotros la estadidad”.

Esta premisa tiene una lógica natural al mirar objetivamente el tema de la relación política entre Puerto Rico y EEUU. Es por ello que en la siquis del puertorriqueño está definido que para ser estado tendríamos que ser igual que los anglosajones y, segundo, que ellos (el Congreso) nos acepten. Ante la imposibilidad de asimilarnos es que surge el rechazo a la estadidad por parte de EEUU lo que de cierta forma los puertorriqueños reconocen por saber que nuestra idiosincrasia es caribeña y no anglosajona.

Voy más lejos, el puertorriqueño promedio sabe que somos distintos al americano y también sabe que el discurso del PNP de que “la estadidad es para los pobres” fue una conveniencia política y no una realidad viable desde la óptica congresional. Ese discurso sirvió para crecimiento electoral y al mismo tiempo levantó bandera al Congreso sobre un “estado benefactor” del que nadie le había consultado.

Es decir, el PNP con su discurso político comprometió al tesoro federal sin conocer que el cuadre de caja no es viable desde el punto de vista de los contribuyentes estadounidenses. Mientras más se desarrolla ese discurso anexionista acá, más se aleja la estadidad en los círculos donde se tomaría de decisión de concederle la anexión a Puerto Rico allá.

Por otro lado, en la siquis del puertorriqueño está claramente definido que la independencia es una alternativa digna y un derecho natural e inalienable. Más fácil aun por lógica los puertorriqueños conocen que una vez descartado el ELA como manifiestan los soplos del norte; y una vez se conozcan los aspectos que imposibilitan la estadidad, como dice la cita bíblica conoceremos “la verdad y la verdad nos hará libre”.

Si aplicamos esta cita bíblica a nuestra política cotidiana, es fácil concluir que los que hoy son numéricamente mayoría, mañana podrían no tener el respaldo electoral que hoy gozan. Se cumpliría así el principio resumido en el sagrado libro el cual nos enseña que los “últimos serán los primeros”. En nuestro caso la verdad es que la independencia no es un estado nefasto o demoníaco, sino digno y con las herramientas de la soberanía para bienestar de todos.

Ese escenario está en la siquis de muchos políticos del PNP. Tan es así que sin existir ningún debate plebiscitario vemos al exsenador estadista Orlando Parga atacar la independencia bajo el argumento de que no es numéricamente aceptada por los puertorriqueños.

Lo que me llama la atención del escrito de Parga es que éste fue nombrado el pasado marzo por el entonces precandidato Rosselló a una comisión estadista que articularía un plan estratégico para reclamar la estadidad para Puerto Rico.

Según el ahora gobernador electo esa comisión era el comienzo del compromiso con el pueblo estadista de trabajar una agenda estadista, que incluya el Plan Tennessee, acta de admisión, voto presidencial entre otros componentes. Hoy, luego de un mes del triunfo del PNP esa comisión no ha rendido un informe público sobre la ruta a seguir del Plan Tennessee y contrario a ello uno de sus integrantes ataca a la fórmula adversa al estadoismo bajo un argumento numérico y no sustantivo.

En síntesis, los más férreos defensores asimilistas no son inmunes a la utopía estadista y en su siquis tienen la independencia en el sitiar que nuestra nacionalidad les impone. Es por ello que el amigo Parga argumenta que numéricamente es rechazada pero no ataca el mensaje nuestro de ideal patrio por ser digno y de mayor viabilidad que la utopía estadista.



Compartir en Medios Sociales
 

Regístrate para poder comentar.

Redes Sociales - Conéctate

FacebookTwitter
Banner

Nuestra Portada