Dedícate a la Salud. EDIC

Dando en el Punto

altLA REFORMA LABORAL: SU IMPACTO EN LOS BIENES RAÍCES

La aprobación de la Reforma Laboral pone de manifiesto varios postulados discutidos durante la campaña electoral, los cuales impactan directamente a los llamados sectores vulnerables del país. En el caso del sector de los bienes raíces los nuevos parámetros de la reforma posponen la aspiración de aquellos que intenten adquirir un techo para su familia. Veamos el análisis de esta importante legislación.

Como se recordará, hace unas semanas la Junta de Control Fiscal les solicitó tanto al gobernador saliente y al gobernador electo la aprobación de varias medidas para “reformar” las finanzas de la economía en el país. La contestación inmediata a esta solicitud por parte de Ricardo Rosselló fue que el 90% de lo ordenado por la Junta, eran compromisos programáticos del PNP. Es decir Ricardo Rosselló les dijo a la junta y al país, que el mandato de la susodicha junta rectora estaba incluido en su “Plan para Puerto Rico” discutido en la campaña electoral.

Lo interesante de lo anterior es que la Junta de Control Fiscal ha ordenado que las reformas solicitadas tengan que aprobarse antes del 31 del mes corriente. Ese mandato de este cuerpo rector explica la prisa del PNP en aprobar muchas medidas, incluyendo la mal llamada Reforma Laboral.

Como vemos, detrás de esta reforma no hay un propósito lógico de establecer una política pública de bien común para el país, sino que la misma responde a los intereses de la Junta de Control Fiscal y no a los intereses del pueblo de Puerto Rico.

Para sostener lo anterior veamos el caso de impacto de la Reforma Laboral en los bienes raíces. El nuevo perfil de empleo que crea esta reforma no es el mejor cuando un empleado tenga la necesidad u obligación de adquirir un hogar propio. Esto porque los nuevos parámetros de la reforma le “suben la vara” de la cualificación para adquirir un préstamo hipotecario. Es decir, al subir la permanencia en el empleo de 3 a 18 meses; bajar el 1% de la compensación por el bono y aumentar las horas requeridas para comenzar acumular dicho bono de 700 a 1,350 horas; al establecer el  “flexitime” para la distribución de los periodos de trabajo laboral y se disminuye la compensación por horas extras; tal escenario además de minar los ingresos de un prospecto comprador flexibiliza el concepto estar empleado de forma tal que la persona pierde prácticamente el derecho a tener un empleo estable. De esta manera al perderse la estabilidad económica no habrá “underwriter” que apruebe un préstamo hipotecario.

Añádale a lo anterior que la Reforma Laboral se diseña, según reconocido por el PNP, sin el debido estudio sobre la cantidad de nuevos empleos a crearse; y la misma solo beneficia al sector empresarial porque aumenta sus beneficios y ganancias. Es importante recalcar que los empresarios en Puerto Rico no son los compradores de viviendas cotidianos y tampoco son amigos de crear los perfiles de compradores que la industria hipotecaria necesita.

Por otro lado, es alto conocido que la industria hipotecaria es una donde el comprador necesita ayuda $$$ o incentivos para poder comprar. Esto por tenerse pocos compradores que reúnan los requisitos de tener trabajo permanente bien compensado, buen crédito y dinero para los gastos de cierre.

En síntesis, la Reforma Laboral abona en el sentido contrario del perfil de empleado que necesita la industria hipotecaria porque empobrece a los ya vulnerables prospectos compradores y es un atentado a una industria que languidece por los efectos de una economía decreciente como la nuestra.



Compartir en Medios Sociales
 

Regístrate para poder comentar.

Redes Sociales - Conéctate

FacebookTwitter
Banner

Nuestra Portada